Indetenible la pérdida de empleos

Afectan a hispanos los despidos en la construcción y la manufactura

Noticia cortesía de Maribel Hastings / Corresponsal de La Opinión

WASHINGTON, D.C.— En otra señal de las dificultades económicas que enfrenta el país, el Departamento del Trabajo reportó ayer que sólo en el mes de junio se perdieron 62 mil empleos, el sexto mes consecutivo en que se eliminan trabajos. Y aunque el índice general de desempleo se mantuvo estable en 5.5%, entre los hispanos subió .8%, de 6.9% en mayo a 7.7% en junio.

El aumento en el nivel de desempleo entre los hispanos responde a que en junio se siguieron eliminando puestos de trabajo en los sectores de la construcción y la manufactura. En el sector de servicios, el crecimiento de puestos ha sido lento el año pasado.

El rubro de la construcción perdió 43 mil empleos en junio y desde septiembre de 2006 se han eliminado 528 mil puestos en este sector.

Entre tanto, en la manufactura se eliminaron 33 mil puestos y en los pasados 12 meses se han eliminado 353 mil trabajos en el sector manufacturero.

Empero, el sector de empleos de servicios (food services) vio un alza de 16 mil puestos en junio, aunque en los pasados 12 meses ha sido lento el crecimiento de empleos en este rubro del que también dependen muchos trabajadores hispanos.

Por ejemplo, entre noviembre de 2007 y junio de 2008 este sector sumó un promedio de 13 mil puestos mensuales, comparado con un promedio de 27 mil trabajos por mes en los primeros 10 meses de 2007.

Al presente hay 8.5 millones de personas desempleadas en Estados Unidos, comparado con siete millones el año pasado.

Incluso quienes trabajan están sintiendo la presión porque en junio de este año ganaron menos que en junio de 2007.

Jared Bernstein, analista del Economic Policy Institute, escribió que los trabajadores tienen presiones por tres frentes: "Una reducción de trabajos y de horas, un crecimiento más lento del salario por hora, y un crecimiento acelerado de los precios".

"El mercado laboral está claramente en territorio de recesión. La mayoría de las industrias están recortando empleos, el desempleo y el subdesempleo van al alza, y quizá más importante aún, el crecimiento de los salarios está disminuyendo y no va a la par de la inflación", agregó Bernstein.

Isaac Cohen, analista económico, dijo a La Opinión que el reporte refleja que "obviamente la economía está creciendo muy poco y según el Departamento de Comercio, sólo creció 1.1% en el primer trimestre de este año y con esa tasa tan baja de crecimiento no pueden generarse suficientes empleos".

Según Cohen, se trata de los efectos de todos los problemas económicos entrelazados: los precios de la gasolina y de los alimentos, por ejemplo, siguen en aumento. "El Banco Central dice que si los precios siguen subiendo, se incrementarán a su vez las tasas de interés; eso sube el valor al solicitar préstamos… y al centro del problema sigue estando la crisis hipotecaria", agregó.

La cifra de 62 mil empleos perdidos en junio es un poco mayor de lo que anticiparon los economistas.

"Estamos al filo de la navaja. Y en lo que resta de este año el crecimiento económico va a ser muy débil. Va a ser un año difícil y problemático y quizás empezaremos a ver mejoras a mediados del año entrante", agregó Cohen.

Aparte de ser un año difícil desde el punto de vista económico, se trata de año electoral y la economía despunta como el tema decisivo en los comicios generales de noviembre. Aunque los economistas coinciden en que no hay soluciones mágicas a corto plazo, demócratas y republicanos se acusan mutuamente de promover políticas que sólo han empeorado o empeorarán la situación.

Los demócratas argumentan que la crisis económica es el resultado de las políticas fallidas de la Administración republicana de George W. Bush.

"Los estadounidenses están pagando el precio por las fallidas políticas económicas de los pasados ocho años y no podemos darnos el lujo de otros cuatro años de lo mismo", indicó el aspirante presidencial demócrata, Barack Obama.

"Este es el asunto esencial de esta elección porque el senador [John] McCain [aspirante presidencial republicano] ha adoptado plenamente la agenda económica de Bush. Yo creo que debe cambiar", añadió Obama.

McCain, por su parte, declaró que "los estadounidenses no pueden darse el lujo de una agenda económica que llevará a nuestra nación por el sendero equivocado y costará empleos. En momentos en que nuestras pequeñas empresas necesitan del apoyo de Washington, no podemos incrementar los impuestos, aumentar la regulación y aislarnos de los mercados extranjeros".

Cohen indicó que el reciente plan de estímulo económico "estuvo bien, pero no fue suficiente, y por eso ya los economistas están hablando de la necesidad de otro estímulo".

By: 
Lorena Mora-Mowry